Según dice el mito, al final del arcoiris hay una gran cantidad de oro perteneciente a un Leprechaum que lo cuida celosamente. Bueno, quizás con esta foto descubrimos que los leprechaums conducen automóviles…
En realidad esta foto está preciosa, por si a alguien le interesa cambiar el wallpaper.
Visto en National Geographic




